Y así quedó hecho. La imagen ocupó el lugar que le correspondía en carnés, marcapáginas, fichas, carteles... ¿Qué mejor homenaje podía yo hacer a Cervantes que regalar un emblema de mis lejanas lecturas de infancia?
Debo decir que aquel proyecto fue el germen de otros más ambiciosos. Recordaré que uno de aquellos jóvenes maestros participantes, José García Guerrero, es hoy el coordinador del Proyecto Biblioteca Escolar - CREA de la provincia de Málaga, de tan feliz andadura.Como ven, las emociones de la infancia no desaparecen del todo.
Y llegó otra oportunidad de creación En el año 2005, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada encargó a la compañía Da.Te Danza, con la que habitualmente colaboro, la creación de un espectáculo para niños y jóvenes en torno a Don Quijote de la Mancha, al cumplirse cuatrocientos años de la publicación de la Primera Parte de la novela de Cervantes. Pude entonces ofrecer un homenaje artístico. Ideé una dramaturgia que permitiera una lectura contemporánea del Quijote, un vínculo con el tiempo que nos ha tocado vivir. Fue así como pensé actualizar la historia de Alonso Quijano el Bueno. Escogí el título a partir de las últimas palabras de don Quijote, cuando moribundo, lúcido, reconoce su locura y declara su bondad. Imaginé entonces la historia de un joven lector de nuestros días, enajenado con los libros a través de los cuales juzga el mundo, enamorado de una dulcinea de su mismo colegio a la que él ve bella y donosa, que se enfrenta a las injusticias y maltratos que sus compañeros infligen a los más débiles, que sufre las burlas de sus compañeros por su actitud educada y caballeresca, que se refugia en sus fantasías para sobrevivir. Intenté recrear algunos capítulos de la novela en una situación actual, esbozar un quijote fácilmente reconocible por los jóvenes espectadores, reflejar el acoso y las chanzas que sufren en los patios de los centros escolares y en las calles los seres más indefensos y más fantasiosos.
Como dije, el resultado fue Alonso Quijano el Bueno. Y creo poder afirmar que el trabajo de la compañía y los colaboradores fue, sencillamente, excepcional.Y esto es todo. En esta Semana del Libro he querido dejarles constancia de algunos de los encuentros que he tenido con don Quijote a lo largo de mi vida, de lo que mucho me regaló y de algunas restituciones. Es seguro que habrá nuevos retos, nuevas oportunidades de homenajear al conmovedor personaje ideado por Miguel de Cervantes. No descarto poder contárselo algún día.




