Los pequeños libros, que caben en la palma de la mano (y por supuesto en toda clase de bolsos y de bolsillos), tienen 16 páginas y el relato, entre 10 y 12. La letra es grande y si hay suerte puede leerse en el transcurso de un viaje (puede concluirse al regreso si el trayecto es corto y hay que dejarlo a medias). Como es ligero y manejable, el libro puede sostenerse con una mano y leerse incluso de pie, mientras la otra mano se aferra a las barras del autobús. No siempre, sin embargo, se lee en el propio autobús, entre otras razones porque a determinadas horas, salvo que puedas ir sentado, resulta incómodo, debido a la aglomeración de viajeros. Pero me satisface observar que los libros se guardan en mochilas, carteras, bolsillos de abrigos o chaquetas, bolsos grandes y pequeños. Estoy seguro de que horas o días más tarde se presentará la ocasión de leerlos. El proyecto es iniciativa de una editorial granadina, Cuadernos del Vigía, con la colaboración y el patrocinio de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Área de Cultura del Ayuntamiento de Granada, la Fundación Caja Madrid, Inagra y Transportes Rober, la empresa que gestiona el servicio público de autobuses urbanos de Granada.
Por supuesto, los pequeños libros son gratuitos. Aparecen cada mes y de cada uno de ellos se editan 12.000 ejemplares. Son muchos ejemplares, como pueden ustedes suponer. Es cierto que no todos se leerán, pero, si les apetece, pueden hacer un sencillo cálculo: unos pocos cientos de esos ejemplares acabarán probablemente en las papeleras y otros tantos caerán en el olvido, y es posible incluso que muchos de ellos sean abiertos y luego cerrados por desinterés del lector o la invalidez del relato. ¿Imaginan, no obstante, cuántos de ellos serán leídos? No es necesario indicar una cifra, sino pensar simplemente que bastaría que unos pocos cientos de viajeros leyeran con asiduidad los relatos publicados para elogiar sin reservas el proyecto.
¡Ah! Y no sólo se editan relatos de escritores reconocidos. También se publican los relatos ganadores del premio que se convoca como estímulo de la creación literaria. Tal vez alguno de ustedes sienta deseos de escribir un relato expresamente pensado para leer en al autobús. Si así fuese, ya saben lo que deben de hacer. En la web de la editorial están las bases y las indicaciones.