
Amnistía Internacional afirma en el manifiesto de la campaña lo siguiente:
"El crecimiento económico es uno de los componentes de toda estrategia contra la pobreza, pero no puede ser el único. Las personas que viven en la pobreza deben poder reclamar sus derechos humanos y ser dueñas de su destino.
Los abusos contra los derechos humanos causan y perpetúan la pobreza. La relación entre las vulneraciones de derechos y la pobreza es evidente. Las violaciones de derechos humanos pueden generar o agravar la pobreza, y a su vez, vivir en la pobreza significa tener más posibilidades de sufrir violaciones de derechos humanos.
Para que las personas que viven en la pobreza disfruten de sus derechos, es preciso asegurar el acceso a los derechos sin discriminación, la participación de quienes viven en la pobreza en las decisiones que les afectan, y la rendición de cuentas de los que cometen abusos".
El encarcelamiento a causa de las ideas, la tortura o la pobreza son, como se ve, manifestaciones de una misma injusticia.
La campaña incluye una invitación a los ciudadanos a definir lo que entienden por vivir con dignidad. Aquí pueden leerse algunas respuestas.
Acompaño esta noticia con un poema de Rafael Alberti:
Canción 41
Tanta hambre en aquellas tierras.
Tanto hombre casi desnudo.
Bellos los campos y los mares.
Cuanto Dios -dicen- allí puso.
¡Oh, los hermosos panoramas!
Pueblos y gentes para el lujo
de esos que miran y se alejan
felices sin gritar al mundo:
¡Cuánta hambre en aquellas tierras!
¡Cuánto hombre casi desnudo!