2 de junio de 2008

Ensoñación (II)

La voz de la madre llega a las hijas por igual, pero mientras la pequeña recibe las palabras con estupor y desamparo, a la mayor le sirven para delimitar un espacio de retiro y fantasía. En su rostro es visible la serenidad del gozo, en el de su hermana menor se refleja el desasosiego de la novedad. Ambas están cautivadas por el relato, pero cada una de ellas lo acoge de un modo diferente. Para la mayor es una ocasión de ausentarse y vivir imaginaria y libremente una experiencia que vulnera su condición y su edad; a la pequeña le permite experimentar una desconocida fascinación ante el mundo. Las palabras del libro, regaladas por la joven madre, entornan los ojos de la mayor y abren desmesuradamente los de la pequeña. La ensoñación de una se complementa con los descubrimientos de la otra. Ambas hermanas representan las dualidades de la lectura: mirar dentro y mirar fuera, ensimismarse y evadirse, ser uno y ser otro.

[El cuadro de James J. Shannon se titula Jungle Tales]