19 de septiembre de 2008

Gente que lee IV

"¿Y por qué leemos y nos importa tanto que otros lean? Porque con cada página leída y que hacemos leer se construye el pensamiento propio. Con cada libro que se lee se coloca un ladrillito más en lo alto de la gran muralla que es el conocimiento. Con cada lectura damos un paso adelante y retrocede la ignorancia. Me podrán decir que no todo lo que se lee es bueno y provechoso, y es verdad; pero yo responderé que el que más lee diferencia mejor. No sabe de panes el que come vidrio, sino el que prueba todos los trigos. Por eso leemos tanto y por eso fomentamos la lectura. Porque cada texto bien leído es desmentir a los corruptos, a los autoritarios, a los que medran con el engañoso fin de la historia, a los globalizados que nos gobiernan. Cada lectura demuestra que la historia sigue su curso, siempre en movimiento. Y cada poema y cada cuento demuestra que lo importante de las utopías es soñarlas, porque eso hace más digna la vida y además nos permite entrar en la hermosura. La humanidad, nuestros pueblos, la gente más simple, todos, siempre, necesitan de la poesía -aunque no lo sepan y aunque lo nieguen- para soportar mejor la propia tragedia."

Mempo Giardinelli, Volver a leer

3 comentarios:

LUISA M. dijo...

Muy buen texto el que has seleccionado para citar aquí. Me quedo con estas 3 frases:
"¿Por qué leemos y nos importa tanto que otros lean?" (para pensar). "Con cada libro que se lee se coloca un ladrillito más en lo alto de la gran muralla que es el conocimiento." (excelente metáfora) y "El que más lee diferencia mejor. No sabe de panes el que come vidrio, sino el que prueba todos los trigos."
Como me parece que viene al caso, te cito dos fragmentos de José Antonio Marina y María de la Válgoma en su libro "La magia de leer":
"Aprender a leer es conseguir la llave para entrar en un mundo nuevo, hasta entonces hermético. Proporciona una alegre sensación de poder y de libertad, que experimentan sobre todo las personas mayores que aprenden. Ser analfabeto es un modo de esclavitud, de parálisis o de ceguera."
"Te recomendamos que leas en voz alta a tus alumnos, para que mantengan vivo el enlace de la emoción con la lectura. Antes era fácil, porque leer era casi el único camino para vivir aventuras apasionantes, viajar en globo,adentrarse en la selva, encontrar amigos maravillosos, asaltar barcos piratas, conocer dragones y hadas, perderse en un bosque, y pasar un miedo horrible y emocionante. Pero el niño de hoy, nuestros hijos, nuestros alumnos obtienen eso sólo con apretar un botón, o meter un pequeño disco en una ranura. No podemos competir con la televisión, con el vídeo, con los juegos de ordenador. Al menos algunas veces podemos convertirlos en aliados. Por ejemplo, si se trata de un niño al que es difícil despegar del ordenador, a través de los libros electrónicos."
Si no lo has leído aún, te animo a que lo hagas, creo que te gustaría.
Tal vez me he excedido en el comentario... Saludos.

croix dijo...

Pero también se lee como sustitución, como fuga, como un modo loco de compensar carencias inconfesables. La cobardía, la mezquindad, tantos vicios y defectos propios son fáciles de olvidar ante un buen libro. La literatura no es sólo virtuosa.

Juan Mata dijo...

Luisa, no te has excedido en el comentario. Me siento halagado al pensar que te sientes como en tu casa. Y en la casa propia no puede haber contenciones. Las citas, en efecto, nos delatan; las palabras de otros hablan por nosotros. Lo que me gusta de tus citas del libro de José Antonio Marina y María de la Válgoma, que ya conocía (gracias, no obstante, por la recomendación), es que hablan de ti. Gracias a ellas te conozco un poco más.

Croix, la literatura, en efecto, no siempre es virtuosa, si por virtuosa entendemos adoctrinadora, evangelizadora, moralista, edificante... Diría aún más: no debería serlo nunca en ese sentido. Los resultados suelen ser catastróficos, aborrecibles en muchos casos. Pero la cuestión de la virtud es bastante más compleja. Me atrevo a plantear la siguiente cuestión: ¿nada cambia en el lector si lee, por ejemplo, "Un puente sobre el Drina", de Ivo Andric, o "Esperando a los bárbaros", de J. M. Coetzee, o "El mar, el mar", de Iris Murdoch, o "Todos los hermosos caballos", de Cormac McCarthy? Me extrañaría que alguien afirmara que pueden leerse esas novelas sin conmoverse profundamente, sin entender el mundo de un modo diferente. Y eso no es incompatible con el deseo de evasión, de compensación de la propia vida. Ni con el puro placer de leer. Dejo simplemente apuntadas esas reflexiones.

Como siempre, me siento muy agradecido por los comentarios.