27 de noviembre de 2010

Leer a los compañeros

Con motivo de la celebración de la Semana del Libro en el IES Ilíberis, ubicado en Atarfe (Granada), la responsable de la biblioteca concibió la idea de reunir a un grupo de alumnas y alumnos para visitar todas las aulas del centro y leer a sus compañeros textos literarios seleccionados cuidadosamente: mitos, poemas y cuentos. En esos días, los primeros quince minutos de cada clase estuvieron dedicados a la lectura y a la escucha. He aquí una experiencia bien inteligente, que ayuda a entender la lectura como un ofrecimiento, como una invitación cercana y amistosa.

5 comentarios:

Evaristo Romaguera dijo...

Una vez más, queda demostrada que las buenas ideas de animación lectora son sencillas. Sin fuegos artificiales, una insinuación a la lectura, cercana, amigable. Leer y escuchar casi siempre es suficiente.
Enhorabuena.

Mateo dijo...

¡Qué buenísima idea!
Algo así queríamos hacer en mi centro, pero con profesorado y cuentos. Pero así veo que es mucho más cercano.

estrella polar dijo...

¡La voz que arrulla, la voz que da tranquilidad! Algo tan simple, tan barato y tán cálido. A veces me entra una cierta desesperanza con respecto a mis alumnos sordos. La mayoría no tiene la suerte de que alguien, sustituyendo la voz por el signo y la expresión corporal y facial, los arrulle con hermosos textos...Bueno... seguiremos en la brecha ayudando a los papás a contar y cantar a sus hijitos/as para preparar la tierra que luego florecerá. Besos para todos, que os sigan guiando las buenas estrellas.

lammermoor dijo...

EStoy de acuerdo con Evaristo. A veces, lo más sencillo es lo más eficaz.

discreto lector dijo...

Sí, Evaristo, Mateo, Estrella, Lammermoor, amigos y amigas. La sencillez es casi siempre la actitud más eficaz. Creo que todos coincidimos en otorgar la máxima importancia a la voz, a la presencia del lector que muestra y encarna la lectura.